

Los futbolistas lesionados del Almería, Crusat, Carlos García y Juanma Ortiz, se han ejercitado este martes para proseguir con sus respectivos procesos de recuperación, pese a ser el día de descanso para los integrantes de la plantilla rojiblanca.
Los tres jugadores se entrenaron bajo la supervisión del preparador físico del club, y han arrojado “sensaciones positivas” para su posible vuelta al grupo en un futuro próximo, según indica el club en su web oficial.
De hecho, el extremo zurdo Crusat dio muestras de estar restablecido de la fuerte faringitis que ha padecido, y que le impidió entrar en la convocatoria del partido de Liga BBVA de la jornada pasada, frente al Deportivo de la Coruña, por lo que podrá entrenarse junto al resto de sus compañeros este miércoles.
Los otros dos lesionados, Juanma Ortiz y Carlos García, estuvieron recibiendo tratamiento de fisioterapia en la sala médica de la entidad almeriense, para trabajar posteriormente sobre el césped. En el caso del primero de los mencionados, la fractura que sufrió en la tibia ha cicatrizado y está consolidada, por lo que encara la recta final de su recuperación.
Carlos García, por su parte, ha sorprendido a los servicios médicos del Almería ya que, tan sólo una semana después de sufrir un grave esguince en su tobillo derecho, ha dado muestras de sentir una mejoría muy positiva. Tanto es así, que desde el club se aspira a acortar los plazos previstos para su reaparición.
No obstante, el único de los tres jugadores mencionados que parece que estará disponible para el técnico, José Luis Oltra, en el encuentro liguero del próximo lunes frente al Málaga es el catalán Crusat, quien puede ser la novedad en la lista, junto a Michel, que cumplió su sanción frente al Deportivo y volverá a convocatoria.
La actuación del colegiado José Luis González González ha destapado la caja de los truenos en Almería. La entidad rojiblanca se venía mordiendo la lengua durante las últimas semanas, creyendo que una serie de actuaciones arbitrales en su perjuicio fuera parte de una simple mala racha. Pero el equipo, comenzando por Alfonso García, su presidente, ha estallado: “Son demasiadas decisiones en contra en muchos partidos. Ya empiezo a dudar sobre si son decisiones puntuales porque se están repitiendo en numerosos encuentros. No me gustaría pensar que se le está perjudicando al Almería desde el arbitraje. De todas formas, hay que tomar cartas en el asunto, no se puede repetir lo sucedido ante el Deportivo”.
García lamenta dos acciones, ante el Depor, en las que los suyos fueron perjudicados: “Ni entiendo porqué añade cuatro minutos y luego se juegan más, ni por qué no expulsa a Lopo cuando comete falta sobre Piatti y es el último defensor, esa acción es tarjeta roja a todas luces”. El presidente no fue el único que decidió rajar sobre el colectivo arbitral, José Luis Oltra no podía ocultar su cabreo tras el encuentro: “Me gustaría que el arbitro explicara por qué se saca el córner y por qué añade cuatro minutos. Pero bueno, somos el Almería y esto no va a tener ninguna repercusión, si se lo hacen a otros salen en todos los lados”. El técnico valenciano también tuvo palabras para el árbitro del encuentro: “Me han expulsado muy pocos árbitros y este lo ha hecho. Prefiero morderme la lengua y comerme lo que pienso sobre este árbitro”.
En esta ocasión, han sido los jugadores los más reacios a pronunciarse en contra del colegiado. Santiago Acasiete es bien claro: “No queremos excusarnos con la actuación del árbitro. Nosotros somos profesionales y tenemos que dedicarnos a jugar y a hacer nuestras cosas”. Un discurso políticamente correcto que dista mucho de la realidad.
El fútbol lo escriben los héroes y lo hacen grande instantes irrepetibles, fotografías que encierran toda la épica y la belleza de este moderno circo romano. Aranzubía, aquel muchacho que discutía el trono de Casillas mientras se alzaban con la Copa del Mundo Sub-20, fue ayer protagonista absoluto en el Mediterráneo. León de cuna, el portero del Deportivo esculpió su nombre dentro del libro que esconde la historia de la Liga. Siendo asépticos, desnudando su acción, dejándola en el esqueleto, ya es de por sí un hito. Ningún portero había conseguido marcar un tanto de cabeza tras 80 campeonatos. Luego llegan los ornamentos, que dan ese aroma épico-heroico. A la desesperada, en un saque de esquina, en el minuto 95…
A muchos les vino a la memoria aquel gol semejante del sevillista Palop en Ucrania al Shakhtar. En A Coruña a muchos les salió media sonrisa recordando que Songo’o ya lo hizo en Los Pajaritos, pero Pérez Lasa le pitó falta y no subió. De Chilavert a Nacho González, pasando por Toni Prats… Hay algunos ejemplos de porteros goleadores en Primera, pero ninguno como Aranzubía.
Parece que nada queda de los 94 minutos que preceden al tanto del portero deportivista. Pero antes hubo un partido que conviene recordar. El Depor fue demasiado reservado y dejó al Almería el control absoluto del balón. Aranzubía pudo con Ulloa y Uche, pero terminó sucumbiendo ante Piatti. El pequeñajo marcó un gol de bandera, que habría sido el de la jornada si Aranzubía no hubiese marcado minutos más tarde. Su rosca infinita desde fuera del área fue puro arte. Pero al Almería se le vuelve a olvidar que los partidos duran 90 minutos y algo más.
“Ese gol de Aranzubía significa mucho, no sólo por el punto, sino porque rompemos una dinámica mala fuera de casa. Todo eso crea un ambiente que parece que es más de un punto”.
“Es duro, toca levantarse y trabajar. Pero es difícil levantarte de esto anínicamente y levantar al grupo. Los jugadores no entienden por qué se ejecuta el córner final”.

Un buen gol marcado por el ecuatoriano Felipe Caicedo al principio del segundo tiempo dejó los tres puntos en Valencia en el encuentro entreLevante y Almería, dos equipos de potencial similar y que comparten el objetivo de la lucha por la permanencia.
Fue un partido sin alicientes en la primera parte, pero de gran intensidad en la segunda, tras el gol del delantero ecuatoriano, con constantes alternativas y en el que el Almería no se rindió, aunque no dispuso de claras opciones para nivelar el encuentro a pesar de su dominio territorial.
La primera mitad no fue de calidad, pero estuvo plagada de alternativas ante una y otra portería, aunque ninguna de las opciones de gol fue clara.
Era, desde el principio, un partido de ida y vuelta que ambos equipos querían ganar, aunque los argumentos para lograrlo eran escasos.
El balón apenas estuvo en el centro del campo, por lo que la primera parte se convirtió en una larga secuencia de ataques alternos ante ambas porterías en los que el éxito brillaba por su ausencia.
En un partido equilibrado, hasta los dos equipos coincidieron al reclamar un penalti en el área rival y el empate sin goles con el que se llegó al descanso fue un fiel reflejo de lo que había dado de sí el juego hasta ese momento y del escaso peligro creado ante ambas guardametas.
La segunda mitad dio comienzo con el 1-0 en la mejor jugada hasta entonces del encuentro, fraguada por Ballesteros, Valdo y Xisco Muñozy resuelta de forma magistral por Caicedo, que estrenó el marcador en la primera ocasión que tuvo.
El choque se revolucionó y las oportunidades inexistentes hasta entonces, empezaron a prodigarse ante ambas porterías. Munúa hizo una gran parada y el Levante a la contra pudo hacer el segundo. Poco después, un gran disparo deCrusat, con la derecha, también creó peligro. Era otro partido.
A medida que avanzó el encuentro, el Almería tuvo más presencia en el campo del Levante, un equipo que trataba de buscar el segundo gol a la contra. Valdo lo consiguió, pero estaba en fuera de juego (m.73).
El partido estaba completamente abierto, con un Levante que se debatía entre si tratar de apuntillar al rival o de defender el marcador y un Almería que no tenía más opción que la de tratar de no salir de vacío de Valencia, aunque a sus jugadas de ataque les faltaba claridad.
El dominio almeriense en los últimos minutos fue agobiante, la emoción máxima y tanto pudo haber llegado en una contra el segundo gol local como el tanto del empate del conjunto andaluz. No fue así y los tres puntos fueron para el Levante, que además garantizó su ventaja en la diferencia particular de goles.
Partido de rivales directos en el Ciutat de Valencia. El Levante recibe en su casa al Almería en un duelo que se presenta más que coqueto por las necesidades de ambos conjuntos. Son dos rivales directos que a final de temporada lucharán por no ocupar una de las plazas de descenso. Todos tenemos una cita este domingo a partir de las 17.00 horas
El equipo que dirige Luis García llega a este choque con la moral por las nubes. Los granotas suman tres jornadas consecutivas ganando en nuestra competición doméstica, la última de ellas importantísima ante el Villarreal. Así las cosas, el Levante quiere lograr una cuarta que les mantenga lejos de los puestos peligrosos de la clasificación.
Al otro lado del terreno de juego estará un Almería que está atravesando una situación ligeramente diferente. Los de José Luis Oltra, pese a la victoria ante el Espanyol, no termina de carburar en Liga y ahora mismo ocupan la penúltima plaza de la tabla. Sólo un puntito separan a Levante y Almería, por lo que los andaluces buscan desenchufar a los valencianos y cortar su buena racha.
El Levante esconde sus cartas
El conjunto granota no ha querido dar ninguna pista a lo largo de toda la semana. Saben que este encuentro es como una final para ellos y el técnico tendrá varias bajas que le hacen retocar su once. Sergio González y Pallardó no jugarán por lesión, mientras que Rubén Suárez será duda hasta última hora debido a los problemas musculares que está arrastrando.
El Almería tiene varias novedades para este trascendental encuentro. Carlos García estará disponible para el mister después de cumplir su sanción y Luna, que sufrió un un proceso vírico regresa al equipo. Juanito también ha superado su lesión y tiene opciones de jugar ante el Levante.
Oltra ha convocado a 19 jugadores con vistas al partido de mañana ante el Real Zaragoza, equipo que por el ‘secuestro aéreo’ se ha visto obligado a viajar en Ave hasta Málaga y de allí en autobús hasta Almería y suspender el vuelo chárter que tenía previsto realizar esta tarde a las seis. El técnico rojiblanco está pendiente de si Marcelo Silva se recupera de unas dolencias en el abductor de su pierna derecha que han aparecido esta mañana durante la sesión celebrada en el Estadio de los Juegos Mediterráneos. Esa duda supone un contratiempo con vistas al posible once, si bien es cierto que la polivalencia de Jakobsen podría resolver el problema, pasando también a Fabián Vargas a la posición de lateral izquierdo, que ya ocupara en el partido en casa frente al Barça.
No hay más novedades en la lista realizada por Oltra, lo que supone la presencia en la misma de los jugadores Lillo y Luque, que pertenecen al filial, con el primero de ellos con muchas opciones de jugar de titular en la posición de lateral derecho, ya que el técnico no dispone de efectivos en esa posición por la lesión de Michel y la sanción sobre Juanma Ortiz. Santi Acasiete, que podría jugar en esa plaza de forma puntual -ha sido utilizado en esa posición en temporadas anteriores-, tampoco está recuperado de la contractura sufrida la pasada semana y que le impidió jugar en Valencia.
La lista de convocados para mañana es la compuesta por los porteros Diego Alves -que parece estar recuperado de las dolencias aparecidas ayer- y Esteban; los defensas Lillo, Carlos García, Marcelo Silva, Rigo, Jakobsen; los centrocampistas Bernardello, M’bami, Fabián Vargas, Corona, Valeri, Luque, Ortiz Bernal y Crusat, y los delanteros Kalu Uche, Leo Ulloa, Goitom y Piatti.